Lo vivió el Primavera Sound a principios de junio, que suspendió los conciertos más importantes de su jornada inaugural por culpa de una tormenta severa, lo vivió Defqon.1 que suspendió tres de sus cuatro días de festival por calor extremo y el Scandal en los Países Bajos; el Garorock en Francia, el Paradise City; el Couleur Café y el Werchter Boutique en Bélgica; o el festival de jazz de Tournai.
Al mismo tiempo el riesgo de incendio forzó la suspensión de jornadas o festivales enteros en Lleida, Ávila y Cáceres. Las rachas de 80 y hasta 120 kilómetros hora se llevaron por delante ediciones en Jaén, Menorca, Lanzarote y Zaragoza. En el ciclo Puente Sonoro de la capital aragonesa, una integrante del dúo Lady Banana sufrió un accidente en la prueba de sonido a causa del viento.
En Italia, las rachas de viento derribaron el escenario del festival Alien Sound. El festival húngaro de música electrónica Ozora se canceló tras la muerte de dos personas. Una de ellas sufrió un infarto, posiblemente debido a las altas temperaturas, en unos días en que el país sufría una severa ola de calor. Y en Inglaterra, el festival de música cristiana Big Church Fest se canceló tras la caída de una estructura que hirió a siete espectadores, uno de los cuales falleció.

Fotografía: SMC España
Siento que las primeras líneas de esta noticia sean tan negativas, pero “… por si a alguien todavía le hace falta confirmarlo”, explica Jorge Olcina, catedrático de Análisis Geográfico Regional en la Universidad de Alicante, “estamos metidos de lleno en un proceso de calentamiento planetario que tiene efectos regionales muy notorios”. Este exevaluador del IPCC de la ONU, habla de un aumento térmico que destruye lo que los meteorólogos llaman la “temperatura de confort o confort térmico”.
Y el sector de los festivales, las ferias y los espectáculos de calle son especialmente sensibles a este tema. El verano, que antes garantizaba el éxito de las actividades culturales se ha convertido de repente en una de sus mayores amenazas.
Yourope, la asociación más importante de festivales de música europeos, que cuenta con más de 125 miembros de 31 países (a la que pertenecen el Primavera Sound, el Mad Cool y el Bilbao BBK Live, entre otros), elabora un ranking para identificar las principales amenazas a las que se enfrentan los festivales, ocupando el cambio climático la cuarta posición y se espera que suba el próximo año.
El informe sociológico Rain, Heat, Repeat, elaborado en 2025 por la plataforma Green Music Australia en colaboración con investigadores de la Universidad RMIT y la Universidad de Latrobe, funciona como un espejo australiano de lo que empieza a ocurrir en el continente europeo. Según sus datos, el 85% de los asistentes habituales a festivales afirma haber experimentado fenómenos meteorológicos extremos en los últimos doce meses (entre 2024 y 2025). Un 68% de ellos sufrió olas de calor extremo y un 45% padeció lluvias torrenciales. Por eso, el 34% reconoce que ahora son mucho más cautelosos a la hora de comprar una entrada debido a los riesgos meteorológicos extremos, una cifra que escala hasta el 44% entre los consumidores más activos de música en directo.
¿En qué se traducen estos datos? En consecuencias financieras que terminen con el negocio.
Hoy nos hemos centrado en este sector para conocer y ser cada día un poco más conscientes de que el cambio climático está en todas partes y nos afecta a todos los niveles. Por suerte, las soluciones reales, ecológicas, sostenibles y locales que se recogen en Hope! La Serie, también nos rodean y cada vez son más y más. Así que afrontemos el futuro con esperanza y una forma sencila de comenzar a cultivar este sentimiento tan necesario es viendo alguno de nuestros capítulos. Puedes verla en: RTVE Play, Movistar + y Vimeo.