De la sequía que arruina cruceros a los paisajes regenerativos. 

Hace poco más de dos semanas El País fue uno de los medios que se hizo eco de la siguiente noticia “La sequía arruina el crucero por el Danubio de 120 españoles».  

Debido a los bajos nivel de agua del segundo río más grande del continente, varios cruceros han tenido que paralizar su recorrido y ofrecer la alternativa a sus huéspedes de seguir las vacaciones a bordo de un autobús, mientras las olas de calor azotan Europa. La semana pasada, 186 pasajeros fueron evacuados de otra embarcación en un tramo diferente del Danubio. Las noticias se hacen eco del perjuicio que esto implica para los turistas, pero ¿de verdad somos conscientes de la gravedad que hay detrás? Los efectos del cambio climático en ríos como el Danubio o el Rin están reduciendo significativamente la producción de energía eléctrica, se han tenido que detener reactores nucleares en Hungría y Rumanía. Y el puente Margarita de Budapest cerró temporalmente tras el avistamiento de una bomba de la II Guerra Mundial en su cauce, y ahora su lecho se ha convertido en un lugar de fiestas. Esos dos últimos acontecimientos parecen casi anecdóticos, pero reímos por no llorar.

Fotografía de Zsebők Zsanett

Y no sé si decir, “tranquilos existe solución para esto” porque contamos con proyectos pioneros pueden reducir esta sequía y revertir una parte del cambio climático, o por el contrario comentar “por desgracia tenemos soluciones para ello… pero no se implementan”. Apostemos por la primera opción, hay esperanza, como bien se ocupa de recordárnoslo cada uno de los proyectos que se pueden ver en los seis capítulos de la serie “Hope! Estamos a tiempo”. Más de 40 soluciones eco, sostenibles, que caminan hacia la transición y con iniciativas locales que inspiran a la acción.

Y una de ellas es la regeneración de ecosistemas dañados a gran escala, que podéis ver en el capítulo 1 de la serie. El investigador y cineasta John D Liu nos lo cuenta a través de un caso de éxito en la meseta de Loess, en China, una zona desértica y degradada del tamaño de los Países Bajos que los lugareños convirtieron en un oasis verde, la que le han seguido espacios en África, Sudamérica y Oriente Medio o en Murcia y Andalucía gracias a la Fundación Alvelval.

Así que aprovechad este verano para llenaros de esperanza con este increíble documental. Si quieres que Hope! La Serie llegue a tu municipio o comunidad escríbenos a El Gatoverde Producciones.

No te pierdas nada

Sigue nuestra aventura antes del estreno y mantente al día con las novedades de Hope! Estamos a tiempo. Tú decides cómo:

Recibe nuestra newsletter mensual
Sé hoper activista

No te pierdas nada

Sigue nuestra aventura antes del estreno y mantente al día con las novedades de Hope! Estamos a tiempo. Tú decides cómo:

Recibe nuestra newsletter mensual
Sé hoper activista

Contenido Protegido

Este contenido está protegido. Introduce la contraseña para verlo.